La mayoría de las personas que sufren una sordera súbita llegan a consulta diciendo lo mismo:
“Me he despertado con el oído tapado” o “de repente oigo mucho menos”. El problema es que, en algunos casos, no es un tapón. Si notas una pérdida de audición brusca, que aparece de golpe o en pocas horas, en uno o ambos oídos, conviene tratarlo como lo que es: una urgencia otorrinolaringológica. No por alarmismo, sino porque el tiempo influye directamente en la recuperación. Esperar “a ver si se pasa” puede marcar la diferencia entre recuperar audición… o no hacerlo.
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Contents
- 1 ¿Qué es la sordera súbita?
- 2 ¿Cuáles son las causas principales de la sordera súbita?
- 3 Tratamiento de la sordera súbita
- 4 Consejo de Yanira Valderrama, responsable del departamento de formación y audiología
- 5 Preguntas frecuentes sordera súbita
- 5.1 ¿Cómo diferencio la sordera súbita de un tapón de cera o una otitis?
- 5.2 ¿Qué síntomas acompañantes son señales de alarma?
- 5.3 ¿Necesito una resonancia (RM) u otras pruebas? ¿Por qué?
- 5.4 Si tengo diabetes/hipertensión, ¿cambia algo el tratamiento con corticoides?
- 5.5 ¿Puede volver a pasar? ¿Cómo reduzco el riesgo?
- 5.6 Si no me recupero, ¿qué opciones tengo (audífono, implante coclear)?
- 6 Referencias
¿Qué es la sordera súbita?
La sordera súbita, también llamada pérdida súbita neurosensorial, se diagnostica cuando se produce una disminución de al menos 30 decibelios en tres frecuencias consecutivas, generalmente en un periodo inferior a 72 horas.
Dicho de forma más clara, el oído deja de funcionar correctamente de forma repentina, sin un motivo evidente para el paciente. A menudo se acompaña de Acúfenos (pitidos o zumbidos), Sensación de oído taponado o, vértigo o inestabilidad, en algunos casos.
Lo importante para ti puede parecer un tapón… pero no siempre lo es. Si la pérdida es neurosensorial, necesita valoración rápida, con otoscopia, audiometría y las pruebas que el especialista considere.
¿Cuáles son las causas principales de la sordera súbita?
Aquí conviene ser muy claros. En un porcentaje elevado de casos no se identifica una causa concreta. A esto se le llama sordera súbita idiopática.
Aun así, el especialista siempre valora y descarta varias posibilidades.
Infecciones y agentes virales
En consulta es habitual que el médico pregunte por catarros recientes, fiebre, dolor o lesiones cutáneas tipo vesículas.
Esto se debe a que algunas sorderas súbitas coinciden temporalmente con infecciones virales o reactivaciones, aunque es importante entender algo clave: haber pasado un virus no demuestra que sea la causa directa.
Trastornos vasculares y circulatorios
El oído interno es extremadamente sensible a los cambios en el riego sanguíneo.
Por eso, factores como hipertensión, diabetes, migraña, tabaquismo o antecedentes cardiovasculares, ayudan al especialista a valorar el riesgo y el pronóstico. No significan que “esa sea la causa”, pero sí influyen en cómo se enfoca el seguimiento.
Estrés y factores emocionales
Aquí conviene huir de simplificaciones.
El estrés no es la causa demostrada de la sordera súbita, aunque puede actuar como factor contribuyente en algunos pacientes. La evidencia científica no permite señalarlo como origen único.
Lo útil es esto:
si estás pasando por una etapa de estrés intenso, no te culpes, pero cuida sueño, tensión arterial y hábitos, porque todo ello puede influir en la recuperación y en cómo se vive el proceso.

Tratamiento de la sordera súbita
El tratamiento depende de dos factores clave:
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Que la pérdida sea realmente neurosensorial.
-
El tiempo de evolución desde el inicio.
En la práctica clínica, las guías suelen recomendar:
- Corticoides como tratamiento inicial, idealmente dentro de las dos primeras semanas desde el inicio. Según el caso, pueden administrarse por vía oral o intratimpánica. Si la recuperación no es completa, se puede plantear corticoide intratimpánico como rescate, generalmente entre 2 y 6 semanas.
- Oxígeno hiperbárico: puede considerarse como complemento a los esteroides en determinados casos y ventanas de tiempo, aunque con evidencia limitada o moderada.
- Evitar tratamientos “por rutina” sin respaldo científico, como antivirales sistémicos si no hay indicación clara.
Además, es habitual completar el estudio con pruebas para descartar otras causas, como una resonancia magnética cuando se sospecha patología retrococlear.
¿Cuánto tiempo dura una sordera súbita?
La evolución es muy variable.
Aproximadamente la mitad de las personas recupera parte o toda la audición de forma espontánea, a menudo en 1–2 semanas.
Sin embargo, retrasar el diagnóstico y el tratamiento reduce la eficacia de las opciones terapéuticas.
Cuando no hay recuperación completa inicial, pueden aparecer mejoras durante semanas o meses, aunque en algunos casos queda una pérdida auditiva residual.
Importancia del seguimiento y las revisiones
El seguimiento no es opcional. Es clave por tres motivos:
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Confirmar la evolución real, con audiometrías seriadas (no solo por sensación subjetiva).
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Ajustar el plan si no hay mejora: rescate intratimpánico, rehabilitación auditiva, control de acúfenos o ayudas auditivas si procede.
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Detectar señales de alarma, como vértigo intenso persistente, síntomas neurológicos o empeoramiento, que requieren derivación urgente.
Consejo de Yanira Valderrama, responsable del departamento de formación y audiología
Si notas una bajada repentina de audición, actúa como si fuese una urgencia. No esperes “a ver si se pasa”.
Pide valoración lo antes posible y asegúrate de que se realicen pruebas objetivas (otoscopia y audiometría).
Si se confirma una sordera súbita neurosensorial, sigue el plan indicado y acude a las revisiones. Medir la evolución a tiempo es lo que permite ajustar el tratamiento y la rehabilitación.
Preguntas frecuentes sordera súbita
¿Cómo diferencio la sordera súbita de un tapón de cera o una otitis?
La clave es que tú no puedes confirmarlo en casa, porque primero hay que descartar pérdida conductiva (tapón, líquido) y confirmar con audiometría si es neurosensorial.
Pistas que orientan (no diagnostican):
- Más típico de tapón/otitis: notas dolor, secreción, fiebre, o la audición cambia con postura/sonarte.
- Más compatible con sordera súbita: pérdida brusca (a veces al despertar), pitido (tinnitus), mareo, y sensación de oído “taponado” sin cera visible.
Qué hacer (práctico):
- Si la pérdida apareció en horas o en 1–3 días, actúa como urgencia: pide valoración médica/ORL ese mismo día o acude a Urgencias si no te ven rápido.
- No te eches gotas “por si acaso” ni intentes “destapar” con bastoncillos: si hay lesión de tímpano o infección, puedes empeorarlo.
¿Qué síntomas acompañantes son señales de alarma?
Yo considero alarma cualquier pérdida súbita en un oído, pero hay señales que obligan a ir a Urgencias sin esperar:
- Síntomas neurológicos: debilidad o caída de un lado de la cara, dificultad al hablar, visión doble, pérdida de fuerza, hormigueos intensos. (Las guías piden valorar hallazgos neurológicos focales).
- Vértigo intenso (incapacitante) o inestabilidad marcada, sobre todo si se suma a la pérdida auditiva.
- Pérdida en ambos oídos, episodios repetidos, o una recurrencia.
Si aparece cualquiera de estas señales, no “esperes a ver si se pasa”: cuanto antes te evalúen, mejor.
¿Necesito una resonancia (RM) u otras pruebas? ¿Por qué?
No todo el mundo la necesita de inmediato, pero muchas guías recomiendan descartar patología retrococlear (por ejemplo, problemas del nervio auditivo) con RM o potenciales evocados (ABR) según el caso.
Qué se suele hacer en la práctica:
- Exploración + pruebas auditivas (otoscopia, timpanograma y audiometría) para confirmar que no es una causa transmisiva.
- RM: el consenso español propone completarla “idealmente” en los primeros 15 días para descartar causas específicas.
- Analítica: no siempre aporta; algunas guías desaconsejan pedirla “de rutina” (depende de la sospecha clínica).
Si tengo diabetes/hipertensión, ¿cambia algo el tratamiento con corticoides?
Sí: cambia cómo lo planificamos y cómo lo vigilamos, no tanto el hecho de tratar. Los corticoides pueden subir la glucosa y elevar la presión arterial, y en personas con diabetes/hipertensión el control debe ser más estrecho.
Qué suelo recomendar (orientativo y práctico):
- Avisar a tu médico de cabecera/endocrino el mismo día si te pautan corticoides, para ajustar controles/medicación si hace falta.
- Controlar glucemias con más frecuencia mientras dure el tratamiento (y vigilar tensión si eres hipertenso).
- Si por tu situación no convienen corticoides orales, una alternativa que se usa es la vía intratimpánica (inyectada a través del tímpano), que puede evitar parte de los efectos sistémicos; la decisión la toma ORL según tu caso.
¿Puede volver a pasar? ¿Cómo reduzco el riesgo?
Puede repetirse, pero no es lo más habitual. En estudios de seguimiento se han descrito recurrencias alrededor del 5% (y revisiones con rangos más amplios según series y criterios).
Qué puedes hacer “de verdad” (sin humo):
- Plan de acción por escrito: si vuelve a pasar, no esperar y repetir el circuito (urgencias/ORL + audiometría).
- Revisar medicación con tu médico si tomas fármacos potencialmente ototóxicos (esto no aplica a todo el mundo; se valora caso por caso).
Control cardiovascular básico (tensión, glucosa, hábitos): no te puedo prometer que prevenga una recurrencia, pero sí mejora salud general y facilita decisiones seguras si hay que usar corticoides.
Si no me recupero, ¿qué opciones tengo (audífono, implante coclear)?
Si queda secuela, el objetivo es que tú vuelvas a comunicarte con menos esfuerzo, y eso suele tener solución aunque no se recupere todo.
Opciones que se contemplan en recursos clínicos y divulgativos:
- Audífonos: cuando la pérdida residual lo permite, ayudan a amplificar y a mejorar la comprensión.
- Implante coclear: si la pérdida es muy severa, no responde al tratamiento y/o es bilateral, puede considerarse.
- Rehabilitación auditiva y seguimiento con audiometrías: el consenso español incluye controles y seguimiento; en clínica esto es clave para ajustar la solución auditiva.
Referencias
- Chandrasekhar, S. S. et al. (American Academy of Otolaryngology–Head & Neck Surgery Foundation). Clinical Practice Guideline: Sudden Hearing Loss (Update). Recomendaciones basadas en evidencia para el diagnóstico, manejo y seguimiento de la sordera súbita.
- Tripathi, P. et al. Sudden Sensorineural Hearing Loss: A Review. Revisión científica contemporánea sobre causas, pronóstico y tratamientos de la pérdida auditiva súbita.
- Meliante, P. G. et al. Salvage treatment strategies for refractory sudden sensorineural hearing loss. Estudio reciente que analiza terapias de rescate frente a casos de sordera súbita resistente.
- Joshua, T. G. et al. Hyperbaric Oxygen Therapy for Sudden Sensorineural Hearing Loss. Meta-análisis que evalúa el papel de la oxigenoterapia hiperbárica en la recuperación auditiva.
- Prince, A. D. P. et al. Tympanic Injection of Corticosteroids in Sudden Sensorineural Hearing Loss. Artículo que examina la inyección intratimpánica de esteroides como modalidad terapéutica.
- Michels, T. C. et al. Hearing Loss in Adults: Differential Diagnosis and Treatment. Guía general que incluye definición de sordera súbita y abordaje inicial.
Ana Gimeno
Autor verificado
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